TE CUENTO "MANCHESTER BY THE SEA"
Cada año, cuando se acerca la gala de los premios Oscar, todos vemos las películas nominadas para jugar a ser cinéfilos y creer que tenemos el criterio suficiente para enfadarnos si no gana nuestra candidata favorita. La mitad de las veces se trata de películas que la mayoría de la gente jamás se molestaría en ver si no hubiera estado la gran maquinaria de Hollywood señalándola y diciendo : "Tienes que verla, es buenísima, ha sido nominada". En el caso de "Manchester by the sea" nadie tenía que decirme que fuera a verla porque sale Michelle Williams, la de Dawson, no la Destiny's Child que nadie recuerda.

La película trata sobre un conserje malhumorado, pero inexpresivo, interpretado por el Affleck al que si te tirarías, Casey. Vemos su día a día que consiste en hablar con viejos sobre tapones llenos de mierda y ser el objeto del deseo de vecinas que toman Activia y que cuando van al baño no saben si han cagado o han dado a luz mellizos. Su carácter hace que su jefe reciba muchas quejas, porque a nadie le gusta una persona de la que no te das cuenta si está enfadado o es indiferente; ¿ qué coño te pasa en la cara Casey ?, ¿ qué me quieres decir?. El jefe le perdona porque desatasca tuberías como nadie y porque bastante tiene con tener el despacho más lleno de basura del todo el Estado de dónde quieran que viva, como para preocuparse por el hermano guapo de Ben. Esa noche Casey se va a un bar y se lía a hostias con dos gratuitamente, todo muy rollo: "¿Tú me éstas mirando tolete?".
Un día recibe una llamada, coge el coche y se va a Manchester. Todos nos quedamos picuetos porque por lo que parece pretende llegar a Manchester en coche. Al rato nos damos cuenta que se va a un Manchester "fake" que está en América. Al llegar a un hospital, una celadora, un médico que está sustituyendo a una china que dio a luz y un hombre que suponemos que es amigo de alguien, le comunican que su hermano, el entrenador de "Friday Night Lights", ha fallecido. Toda esta información se da de manera muy lenta y con desgana, porque no debemos olvidar que estamos viendo cine indie americano heterosexual, así que tenemos que prepararnos a emociones contenidas, silencios eternos y un montón de pantalones de pana y camisas de cuadro. Es como si nadie quisiera hablar pero el director les obliga porque para algo han pagado a un guionista.

A lo largo de la película un bombardeo de flashback nos va a explicando todo aquello que la contención no deja. Descubrimos que su hermano tenia problemas en el corazón porque comía muchas grasas trans, que además tiene esposa e hijos y que le gusta navegar porque Manchester está "by the sea" y habrá que justificar el título.
Casey va a buscar a su sobrino que juega al hockey, y es un gilipollas, para darle la noticia de que su padre ha fallecido, y como buenos hombres heterosexuales sometidos por el propio heteropatriarcado que ellos han creado, actúan como si se las sudase. El sobrino de Casey es un personaje detestable, tanto que deseas que las grasas trans se las hubiera comido él y no su padre. Éste, además de jugar al hockey, tiene una banda de rock de mierda y una novia morena a la que engaña por una chica rubia sin remordimiento alguno, como todo buen gilipollas.
En otro flashback descubrimos que Casey antes no era tan imbécil y tenía tres hijos y una esposa con sinusitis, Michelle. ¿Qué le ha sucedido a Casey?, ¿por qué ha cambiado tanto?, tenemos que esperar hasta el siguiente flashback para descubrirlo. Resulta que un día que estaba de juerga hardcore con sus amigos en el sótano y puesto hasta el culo de coca y maría, se fue al chino de al lado a comprar y dejó encendida la chimenea con tan mala suerte, que un tronco salio rodando y chamuscó a los tres hijos, pero no a la mujer a la cual consiguieron rescatar. Después del incidente se traumatizó y se fue de Manchester a vivir en una habitación y a arreglar bajantes como el que destruyó la relación de Ryan y Emma en "La La Land".

El día que va al notario a la lectura del testamento de su hermano, descubre que en lugar de la televisión 4K de 65 pulgadas que siempre ha querido, le ha dejado en herencia a su sobrino pesado. El pobre Casey no se siente preparado porque la última vez que tuvo a menores a su cargo terminaron "al Grill", pero, ¿por qué el tiene que encargarse de su sobrino?, ¿dónde está la madre de ese bastardo?. Parece ser que su madre desapareció un día porque le gustaba emborracharse y dormir en el sofá con el potorro aireado y a su familia no le parecía bien. Así que hizo sus maletas, dejó la ropa interior en casa y se fue porque se negaba a que la obligaran a ceder ante la dictadura de la braga.
Tras enterarse que el suelo del cementerio está muy duro porque hace mucho frio y que el muerto tendrá que estar en un frigorífico hasta nuevo aviso, el sobrino insoportable entra en una crisis de ansiedad después de que un pollo congelado se caiga del congelador al suelo y le recuerde a su padre. Desde ese día es vegano porque cada vez que comía carne le sabia a su progenitor.

En el funeral, vemos como a la ex-esposa con sinusitis de Casey las cosas le va mejor que nunca; se ha echado un novio con gafas circulares, tiene las raíces teñidas, está embarazada e incluso parece que respira mejor. Mientras ,Casey sigue abrumado por su nueva vida como chófer de su sobrino sexualmente hiperactivo y le da vueltas a si arreglar el motor del barco de su hermano o no. Creo que el 40% de la película consiste en hablar del motor del barco y ver a Affleck conduciendo un coche para un lado y para otro, sin olvidar los planos del mar que estamos "by the sea".
Pasa el tiempo y Casey se encuentra a la ex-esposa con sinusitis en la calle llevando en un carrito al hijo fruto de su nueva relación. Tras asegurarse que no lleva en las manos ningún mechero que pueda hacer arder el carrito del bebé, comienza una dramática escena en la que Michelle Williams le pide perdón a Casey y se echa a llorar porque se va a quedar otra vez sin el Oscar porque la productora de "Fences" decidió enviar a Viola Davis como "Actriz secundaria" y no como "Actriz principal". Casey le dice que no se preocupe, que le quedan por delante un montón de papeles de ex-mujer de capullos y que ya se llevará el Oscar. Ella recuerda que va a hacer de Janis Joplin en una película el año que viene y que con un poco de suerte Viola Davis está muy ocupada con la serie "¿Cómo defender a un asesino?". Así que se despiden, le dice que se aleje de las chimeneas y siguen con su vida.

De repente, la madre del sobrino plasta aparece en escena e invita a cenar a su hijo, es lo mínimo que puede hacer después de abandonarlo, una cena. Por lo visto está más recuperada, ahora viste como Esperanza Aguirre y está enamorada de Matthew Broderick a pesar de que está atrapado en el cuerpo de Danny Devito. Pero la situación la supera, está muy nerviosa y, en medio de la comida, termina marchándose a la cocina suponemos que para quitarse las bragas.
Casey continúa pensando en que hacer con el sobrino porque él se quiere ir de nuevo a su habitación de mierda y a su trabajo de mierda en Boston, así que probablemente coja al adolescente infernal y se lo lleve con él. Pero el pesado del hijo del hermano está en modo: "Es que tengo mis amigos aquí, me las follo de dos en dos y tengo un grupo de mierda que no llegará a nada".
Para relajarse y pensar con más claridad, Casey decide hacer el almuerzo. Mientras cocina una salsa de bote se quedá dormido y sueña con sus hijas mayores. Éstas, que no perdonan ni una, le recuerdan que las quemó cual roscas de microondas después de 3 minutos. Casey se despierta y ve que la salsa de bote se ha quemado y que la casa está llena de humo. Apaga el fuego y se da cuenta que lo suyo no es criar niños debido a su piromanía involuntaria.
De esta manera toma la mejor decisión para todos y vende a su sobrino a un amigo de su padre y para disimular busca una casa en Boston con habitación de invitados por si el adolescente quiere ir a visitarlo, no se diga que se está deshaciendo de él. La películas nos transmite así un precioso mensaje de "no superación".
